Archive for the ‘Religión’ Category

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Feliz y tradicional Navidad

diciembre 26, 2016

 

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Belén de cumbres en Taranes (Ponga). Grupo de Senderismo del Hogar de Luanco

LAS LIBERTADES desea una muy feliz Navidad
a sus lectores y seguidores,
a los carlistas de Asturias
y de todas las Españas.

Que el Niño Dios que nace en Belén
bendiga a la Patria
con el retorno del Rey.

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Feliz año nuevo, feliz vuelta a la Tradición

enero 2, 2014

tradición

No es sólo que el año dos mil catorce vaya a ser decisivo, sino que cada minuto de cada día del mismo lo será. Por ello, desde Las Libertades, no queremos realizar una simple, ñoña y cuasi supersticiosa felicitación al estilo moderno. Con frases vacuas e infantiles como: «juntos saldremos de la crisis», apelando a un puro voluntarismo, los medios de comunicación del sistema pretenden calmar así los ánimos de una población hastiada por tanto abuso y opresión. Queremos, pues, animar a todos los jóvenes a que despierten de su propio letargo para luchar por metas reales con las armas de lo único que puede mantenernos unidos a la realidad dentro de la esquizofrenia predominante: la Tradición. El único «instrumento» que tanto en la teoría como en la práctica ha demostrado ser eficaz en la defensa de las realidades concretas y verdaderamente vertebradoras de nuestra Patria; donde cada hombre es un ser concreto, no un simple número dentro de la masa; donde las libertades son posibles, no una «libertad» abstracta que sirve como excusa para (paradójicamente) esclavizar al pueblo; en resumen, el único lugar donde cabe la esperanza.

A continuación, publicamos una breve crónica sobre la reunión que las Juventudes Tradicionalistas mantuvieron recientemente.

El pasado sábado catorce de diciembre, en medio de un fin de semana de intensa actividad carlista en Madrid, varios miembros de las Juventudes Tradicionalistas celebraron una reunión en la que, además de analizar  el año que llegaba a su fin, se marcaron nuevas e importantes líneas de actuación para los meses próximos.

La citada reunión contó, en los primeros compases de la misma, con la presencia del Jefe Delegado de la Secretaría Política de S.A.R. Don Sixto Enrique de Borbón, el profesor José Miguel Gambra, que animó a los presentes a asumir con diligencia sus responsabilidades para consolidar la reorganización que las Juventudes Tradicionalistas emprendieron en los últimos años.
Que Nuestro Señor Jesucristo y la Virgen Santísima nos guíen en la defensa del inmarcesible tetralema que enarbolamos con orgullo: Dios, Patria, Fueros, Rey.

«Los pueblos se enlazan con la muerte el mismo día en que se divorcian de su historia».

Juan Vázquez de Mella

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Para la regeneración de Asturias

septiembre 7, 2013

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Se extendió la costumbre de los himnos cantados, y hace tres décadas unos impostores declararon «himno de Asturias» a una entrañable canción de taberna, de chigre y de espicha. Signo de regeneración de Asturias será que dejemos el «Asturias, patria querida» para acompañar la sidra y el vino, y cantemos como nuestro himno el de nuestra Patrona, la Virgen de Covadonga:

Bendita la Reina de nuestra montaña,
que tiene por trono la cuna de España
y brilla en la altura más bella que el sol.
Es Madre y es Reina. Venid peregrinos,
que ante ella se aspiran amores divinos
y en ella está el alma del pueblo español.

Dios te salve, Reina y Madre
del pueblo que te corona
y entre cánticos que entona
te da el alma y corazón.
Causa de nuestra alegría,
vida y esperanza nuestra,
bendice a la Patria y muestra
que sus hijos tuyos son.

Como la estrella del alba
brilla anunciando la gloria
y es el pórtico tu gruta
del templo de nuestra historia.
Ella es el Cielo y la Patria,
y el heroísmo y la Fe.
Y besa el alma de España
quien llega a besar su pie.

¡Virgen de Covadonga, Virgen gloriosa!
Flor del cielo que aromas nuestra montaña,
Tú eres la más amante, la más hermosa.
¡Reina de los que triunfan, Reina de España!
Nuestros padres sus ojos a ti volvieron,
y una Patria adivinó,
con tu nombre en los labios por ti lucharon,
con tu amor en las almas, por ti vencieron.

Regeneración. En acto público celebrado en Oviedo el 24 de febrero de 2006, ante la entonces proyectada reforma del Estatuto de Autonomía, decía el Jefe Regional de la Comunión Tradicionalista:

Todo esto tiene difícil arreglo en el marco de la Constitución de 1978 y en el de la Unión Europea. Tiene mal arreglo, si se me apura, en el marco del liberalismo, de la democracia y del capitalismo. Pero sería irresponsable por nuestra parte no buscar la forma de paliar los males, cuanto menos en parte, mientras llega el día de la restauración en toda España de la Monarquía Tradicional, Católica, Social y Representativa; mientras no llegue el día de la restauración de la constitución histórica de las Españas, como querían Vázquez de Mella y Jovellanos.

Una reforma del Estatuto de Autonomía llevada a cabo por el actual parlamento asturiano, compuesto exclusivamente por partidos políticos del sistema —y por lo tanto antiasturianos—, no parece, en principio, que vaya a variar la situación. Lo más que se les ocurre a algunos de ellos es variar términos, nombres y títulos… Y multiplicar cargos, organismos y gastos.

Es necesario presionar para que la administración autonómica se simplifique; que no se complique más. Que se acerque un poco más, o que se aleje menos de ellas, a las instituciones tradicionales de Asturias.

Que los municipios y la Universidad, y tal vez otras instituciones, tengan asiento propio en el parlamento regional.

Que se considere seriamente la autonomía conjunta con el Reino de León, que es la continuidad histórica de Asturias, y que es una región complementaria a la nuestra, económica y geográficamente.

Que se utilicen bien los medios aún al alcance de las corporaciones municipales y autonómicas. La poderosa Caja de Ahorros de Asturias, por ejemplo, que debe recuperar plenamente su vocación social inicial. El fomento de la economía social. La restauración de la economía agrícola, ganadera y forestal, que empieza por mejorar las condiciones de vida en el campo. El desarrollo sostenible de verdad. La promoción de las fuentes de energía alternativas. Pero todo esto con medidas concretas, efectivas a medio y largo plazo: no como titulares llamativos para salir del paso y llegar a la siguiente convocatoria electoral. Una política de hechos, y no de palabras, palabras.

Conciliar la unidad de mercado en España, de la cual necesitamos, con una sana y discreta preferencia regional en la contratación y en el consumo.

Que en las próximas elecciones autonómicas y municipales, los partidos políticos al uso pierdan su control del parlamentín y de los concejos. Para éstos es necesario promover la presentación de candidaturas verdaderamente independientes, dispuestas a trabajar por el bien de sus vecinos, y no de sus partidos.

Es preciso, en fin, deshacer la tupida tela de araña de subvenciones, concesiones, empleos y sinecuras que sostiene desde una turba de profesionales de la pequeña política hasta grupos de extrema izquierda y delegaciones de narcoterroristas, pasando por empresarios de trayectoria dudosa. Parásitos todos ellos de una región que no puede permitírselos, y tela de araña que nos asfixia.

En 1916 y 1918 el Carlismo demostró su disposición abierta y generosa, al aglutinar en el movimiento asturianista a personas ajenas a la Comunión Tradicionalista, e incluso procedentes de otros campos políticos. Así la entonces formada Junta Regionalista del Principado, impulsada por Vázquez de Mella, contó no sólo con jaimistas (nombre que entonces recibían los carlistas), sino con independientes y con desengañados del conservadurismo, del liberalismo y de la incipiente democracia cristiana. Junto a los tradicionalistas vinieron hombres como Álvaro Fernández de Miranda o Fabriciano González. Aquel prometedor resurgir se vio truncado por la Dictadura de Primo de Rivera y por la Segunda República; quedaron los rescoldos, sostenidos por el Círculo Vázquez de Mella y por el asturianismo cultural que se concretó en el viejo Instituto de Estudios Asturianos (y digo «viejo», porque tras su asalto por parte de los políticos autonómicos, el ahora llamado RIDEA no tiene ni idea).

Hoy volvemos a llamar a los asturianos de buena voluntad a emprender una labor regeneradora, que pasa por la presencia en el parlamentín de la calle Fruela de verdaderos representantes de Asturias. El Carlismo, la Comunión Tradicionalista, en este septuagésimo octavo aniversario de Vázquez de Mella, tiende la mano.

Como terminaba la Junta Carlista del Principado su Declaración del Veinticinco de Mayo de 2005: «Necesitamos recuperar el espíritu de los alzados en 1808; reducir el poder de partidos, oligarcas y grupos de presión, y recuperar nuestras instituciones tradicionales. Salvarnos y salvar a España. Recuperar el espíritu del lema de nuestras banderas:

«ASTURIAS NUNCA VENCIDA».

Siete años largos después de pronunciarse estas palabras, constatamos que no fueron escuchadas y que se ha perdido mucho más. Los vicios siguen siendo los mismos, la capacidad de resistencia menor, los recursos casi agotados (es paradigmática, pero no única, la destrucción de la Caja de Ahorros de Asturias).

Empecemos por hacer frente a la realidad.

Por ejemplo: este domingo no es el «Día de Asturias», sino la fiesta de la Patrona de Asturias.

Por ejemplo: sólo en el camino de la Tradición encontrará Asturias salida a su recesión.

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Cuando el laicista se llama Jorge Bergoglio

agosto 5, 2013

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Dada la importancia del documento, reproducimos a continuación la declaración que la Secretaría Política de la Comunión Tradicionalista ha hecho pública este último fin de semana.

Declaración de la Comunión Tradicionalista

El Papa Francisco, el pasado 27 de julio, ante la clase política del Brasil, se refería a «la contribución de las tradiciones religiosas, que desempeñan un papel fecundo de fermento en la vida social y de animación de la democracia», así como destacaba que «la convivencia pacífica entre las diferentes religiones se ve beneficiada por la laicidad del Estado, que, sin asumir como propia ninguna posición confesional, respeta y valora la presencia del factor religioso en la sociedad, favoreciendo sus expresiones concretas». Es difícil, en tan pocas líneas, levantar tantos temas trascendentes y con tan poco cuidado: la reducción de la religión a factor de animación de la democracia, la equiparación de la religión católica con las infidelidades y la afirmación sin discernimiento de la laicidad del Estado. Cierto es que ninguna de esas tesis es nueva, pues podrían documentarse sin dificultad en textos de sus inmediatos predecesores. Llama la atención, eso sí, la desenvoltura con que se expresan.

La Comunión Tradicionalista tiene como primer fundamento inmutable de la legitimidad española, expresado entre tantas otras veces por el Rey Don Alfonso Carlos, «la Religión Católica, Apostólica y Romana con la unidad y consecuencias jurídicas con que fue servida y amada tradicionalmente en nuestros Reinos». Tal sometimiento de la potestad gubernativa a la ley moral natural que la Iglesia custodia no procede, en cambio, del propio Carlismo, sino que es sencilla expresión de lo que la Iglesia siempre ha enseñado. La reiteración de doctrinas contrarias a este magisterio secular durante los últimos decenios, más aún cuando se propalan desde las máximas instancias de la Jerarquía, dificultan o impiden la acción de los católicos para que Cristo reine. Ante lo que la Comunión Tradicionalista no puede callar.

Madrid, 2 de agosto de 2013.

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San Ignacio de Loyola, protocarlista

julio 31, 2013

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Parecerá últimamente que LAS LIBERTADES se haya convertido en una especie de santoral. Y es que el calendario nos sirve no sólo para honrar a los santos, sino para introducir otros asuntos.

Hoy es la fiesta de San Ignacio de Loyola, confesor, fundador de la Compañía de Jesús. Una Compañía de Jesús hoy prácticamente desaparecida, por más que queden algunos jesuitas aislados. Aislados, sí, pues nadie aborrece más a los hijos fieles de San Ignacio que sus supuestos compañeros en esa congregación que, si no ha cambiado de nombre, ha cambiado en todo lo demás.

Los carlistas asturianos que pasan de los cuarenta años aún recuerdan cómo llegó, furtivamente, la noticia de que el Padre Manuel Soto Álvarez S.I., capellán del Círculo Cultural Juan Vázquez de Mella, había sido trasladado a Villagarcía de Campos, al antaño próspero noviciado que hoy, ya prácticamente sin vocaciones, ha sido convertido en moridero. Y allí murió enseguida, en el año 2002.

El Padre Soto nos sirve como ejemplo de la larga y estrecha relación entre la Compañía de Jesús y el Carlismo. Manuel Soto era de vieja familia tradicionalista gijonesa, requeté veterano del Tercio de Navarra. Muchos jesuitas fueron capellanes de requetés, y muchas familias carlistas entregaron hijos a la Compañía. Ya en 1833, poco después de haber sido restaurada la congregación fundada por San Ignacio, el Rey en el exilio tenía jesuitas a su alrededor. Todavía en la III Guerra Carlista recordaba el Padre Coloma que la mayoría de los presbíteros jesuitas rezaban en la Misa la colecta Et famulos así: Pro Rege nostro Carolo… Luego algunos (Luis Coloma, recién ordenado, entre ellos) empezaron a cambiar, en cobardía posibilista, a rezar por el Usurpador: «Pro Rege nostro Ildefonso». Algo más tarde vendría el nefasto Ángel Ayala, pionero de la «democracia cristiana» en España, así como los promotores de «sindicatos» católicos amarillos que sirvieron a la propaganda roja para calumniar al sindicalismo católico en su conjunto.

Pero al mismo tiempo, muchos jesuitas seguían fieles. La controversia interna entre integristas y posibilistas (liberales, en realidad) sacudió a la Compañía en España durante las primeras décadas del siglo XX; pero los pesos pesados, por su saber y santidad, eran antiliberales. España era, por así decirlo, la mitad de la Compañía de Jesús en el mundo; pero en la otra mitad, o en muchas partes de ella, la heterodoxia, el americanismo, el modernismo, habían hecho ya mella. Vino la II República y expulsó a los jesuitas. Los jóvenes recibieron formación en el extranjero, sobre todo en Europa. Cuando estos jóvenes llegaron a puestos de mando, a partir de la década de 1950, el declive empezó. Con el Vaticano II y con el Padre Arrupe como General, el declive se convirtió en desastre,  en autodemolición rapidísima y en una voluntad luciferina de ayudar a demoler cuanto quedase de la vieja Fe, de la vieja Misa, de la vieja Iglesia. Voluntad que no dudó en intentar aplastar a los jesuitas que permanecieron fieles.

¡Qué contraste con la Compañía de Jesús que fundara San Ignacio en el siglo XVI! Si el Concilio de Trento fue en no poca medida la extensión a la Iglesia universal de las reformas impulsadas por los Reyes Católicos en las Españas, los jesuitas encarnaron como nadie la doctrina y el espíritu tridentinos.

Ese mismo espíritu los aproximaba tanto al Carlismo en los siglos XIX y XX. Para empezar, Unidad Católica radical, sin tolerancias ni ecumenismos. Para muestra, párrafos de una carta del propio San Ignacio de Loyola a San Pedro Canisio, en 1554, sobre el problema de los protestantes en Alemania:

Los predicadores de herejías, los heresiarcas y, en suma, cuantos se hallare que contagian a otros con esta pestilencia, parece que deben ser castigados con graves penas. Sería bien se publicase en todas partes, que los que dentro de un mes desde el día de la publicación se arrepintiesen, alcanzarían benigno perdón en ambos foros, y que, pasado este tiempo, los que fueren convencidos de herejía, serían infames e inhábiles para todos los honores. Y aun, pareciendo ser posible, tal vez fuese prudente consejo penarlos con destierro o cárcel, y hasta alguna vez con la muerte […]

Quien no se guardase de llamar a los herejes «evangélicos», convendría pagase alguna multa, porque no se goce el demonio de que los enemigos del Evangelio y de la cruz de Cristo tomen un nombre contrario a sus obras; y a los herejes se los ha de llamar por su nombre, para que dé horror hasta nombrar a los que son tales, y cubren el veneno mortal con el velo de un nombre de salud.

Defensa de la Realeza Social de Nuestro Señor Jesucristo, de la legitimidad y del orden natural, que llevó a los jesuitas de antaño a ser los más encarnizados enemigos de la Masonería, y a su vez a convertirse en la congregación religiosa más odiada por ésta. Otra feliz coincidencia: ningún «rey» liberal (todos ellos o masones o dependientes de la masonería) asistió nunca a los congresos antimasónicos, de los cuales los más brillantes eran promovidos por los jesuitas. Los exiliados reyes legítimos Don Carlos VII y Don Javier I sí asistieron y presidieron sus sesiones. Y hoy la realeza antimasónica está representada por el Regente Don Sixto Enrique de Borbón, Abanderado de la Tradición.

En sus Ejercicios Espirituales nos propone San Ignacio de Loyola la «Meditación de dos banderas, la una de Christo, summo capitán y señor nuestro; la otra de Lucifer, mortal enemigo de nuestra humana natura».

La bandera de Cristo, de Cristo Rey, es hoy la de Dios, Patria, Fueros y Rey legítimo. No queda ya, por desgracia, Compañía de Jesús que merezca este nombre; sí queda, por la misericordia de Dios, la Comunión Tradicionalista.

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Navidad, Semana Santa y otras cosas intolerables

mayo 23, 2013

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Ya ha saltado la noticia a la prensa de Madrid: la Consejería dizque de Educación del Gobierno autonómico (que no autónomo) de Asturias suprime del calendario escolar para el curso 2013-2014 las vacaciones de Navidad y de Semana Santa. Es decir: no suprime las vacaciones, sino que las bautiza (bautizo laico, naturalmente) como «vacaciones de diciembre» y «vacaciones del segundo trimestre».

Esta ocurrencia del PSOE/IU, en plan imitadores astures de Robespierre y Lenin (en un pasado no lejano los imitaban de maneras más sangrientas y explosivas), ha sido aplaudida por las peores mafias «sindicales» de la enseñanza asturiana: SUATEA, CC.OO. etc.

Y naturalmente las oficinas electorales del PP han puesto el grito, o el gritito, en el cielo (cielo con minúscula, que es el constitucional, no el cristiano). HazteOír.org ha lanzado una de sus «alertas», tan famosas como inútiles. (Bueno, inútiles para el fin que dicen perseguir; son útiles para atraer incautos, tranquilizarlos y asegurarse de que sigan siendo dóciles ovejas del rebaño constitucional; de paso, hacerse con sus datos y, si es posible, con sus donativos).

La ocurrencia es de verdad intolerable.

La consejera dizque de Educación, Ana González Rodríguez, no debería poder andar tranquila por la calle. Tampoco su caudillo, Javier Fernández Fernández. Deberían temer hasta a sus vecinos. Y ser perseguidos, mortificados y excomulgados por enfurecidos curas trabucaires.

Pero —de momento— no va a pasar nada de eso.

Siendo José Luis Montes Suárez (PSOE) Director Provincial de Educación (1987-1996) ya suprimió los crucifijos y la oración en los colegios e institutos estatales de Asturias. (Algunos «concertados» se unieron por su cuenta a la medida). Más tarde detentó el poder el PP (y el PP-bis, o sea, FAC) tanto en la región como en la nación. ¿Los restauró? No.

Hablando de Navidad, ¿hace cuántos años que la consigna oficiosa, servilmente imitada, es desear «Felices Fiestas» en vez de «Felices Navidades»? Muchos. Décadas. La decoración pública lo exhibe todos los años. ¿Cuántas veces se ha obstaculizado o impedido la instalación de belenes e colegios y en lugares públicos?

¿Hace cuántos años se descristianiza la Navidad llenándola de arbolitos, Santa-Clauses y otras horteradas extranjeras y laicas? El Ayuntamiento de Oviedo, en manos del PP, es veterano en esto. También es veterano (y no es el único: otros destacados ayuntamientos del PP, como el de Villaviciosa, hacen lo mismo) en celebrar sus cutres carnavales no en Carnaval, sino cuando ya ha empezado la Cuaresma.

¿Hace cuántos años que todos los partidos del juancarlismo (PSOE, PP, IU, etc.) secularizaron la fiesta de la Virgen de Covadonga para llamarla «Día de Asturias»?

La lista de burlas y escarnios a la Religión es larguísima.

Hace poco más de un año, el Gobierno (de ocupación) de España, fruto de la mayoría absoluta parlamentaria del Partido Popular, la emprendió con las pocas fiestas religiosas que nos quedaban. (Ya hace años, como hemos recordado en LAS LIBERTADES, los juancarlistas se permitieron suprimir nada menos que el Corpus Christi y la Ascensión). Con pretextos economicistas que ni los más tontos pueden creerse, se «trasladan» la Asunción y Todos los Santos, nada menos.

Ante una provocación así del Gobierno del PP, es natural la reacción del Gobiernín del PSOE/IU.

¡A ver si los del PP van a ser más laicistas que ellos!

¡Integrista el último!

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15 de Agosto: Fiesta de la Asunción de la Santísima Virgen María

agosto 15, 2012

Oración de San Bernardo

Acordaos, ¡oh piadosísima Virgen María!,
que jamás se ha oído decir que persona que acudiese a vuestra protección,
implorase vuestra asistencia y reclamase vuestros socorro hubiese sido desamparada.
Yo, animado con tal confianza, a vos acudo, ¡oh Madre, Virgen de las Vírgenes!;
delante de vos me presento, pecador de mí, llorando mis culpas.
Dignaos, ¡oh Madre del Hijo de Dios!, no desairar mis súplicas,
antes bien oídlas con benignidad y despachadlas favorablemente.

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