Posts Tagged ‘Gijón’

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Verdadero y falso asturianismo

noviembre 19, 2021
Libro de 1979. Cuando el Instituto de Estudios Asturianos (IDEA) no había sido destruido por el impostor RIDEA actual

La polémica que agita Asturias tiene pretexto lingüístico (o, según algunos, «llingüístico»). Así los asturianos se entretienen, olvidándose de su triste presente y de su probablemente más triste futuro. Pero el trasfondo es peor.

Los empeñados en imponer la «oficialidá» o «cooficialidá» de una «llingua» inventada entre las décadas de 1970 (cuando aún la llamaban «bable») y 1990 tienen ahora el pleno y nada vergonzante apoyo del P.S.O.E. Un partido cuyo socio principal, la ensalada de extrema izquierda Podemos, ha integrado en sus filas los restos de los fracasados partiditos «asturchales» de tipo batasuno. Otro día hablaremos de los «asturchales» de la derecha.

A quienes se oponen a semejante dislate, los «llingüistas» los tildan de antiasturianos. Parece que el orgullo de ser asturiano incluya obligatoriamente el apoyo a la imposición de una lengua inventada, a la que sus castellanohablantes y castellanopensantes promotores tienen la desvergüenza de llamar «asturiana». Pero es que el P.S.O.E. de toda la vida, hasta ayer por la tarde, tenía una opinión muy negativa del orgullo de ser asturiano. En enero de 2011, por ejemplo, Fernando Lastra Valdés (ahora senador socialista por Asturias; político profesional de origen comunista) hacía afirmaciones muy rotundas, a las que replicaba así la Comunión Tradicionalista del Principado de Asturias:

Fernando Lastra: PSOE antiasturiano

Leemos en los periódicos que el portavoz del PSOE en el «Parlamentín» ovetense que usurpa el nombre de la Junta General del Principado, y algo así como ideólogo del socialismo en Asturias, Fernando Lastra, ha afirmado que «el orgullo de sentirse asturiano … es un discurso de extrema derecha, clara y duramente». Lo ha dicho en Gijón, durante el foro socialista «Modernización y eficacia en la Administración Pública: Transparencia y participación», título que en sí mismo ya es todo un sarcasmo.

Ya sabíamos que los socialistas eran antiasturianos. Nos congratulamos de que lo proclamen así, sin dejar lugar a dudas. En cuanto a lo de «extrema derecha», es un cajón de sastre, que no significa nada: los políticos y los medios del juancarlismo ponen esa etiqueta a cualquier cosa que salga de sus estrechos moldes.

El asturianismo de verdad es patrimonio de los tradicionalistas. Lo es históricamente, porque el asturianismo político y cultural es creación tradicionalista; lo es actualmente, porque los políticos del sistema se dividen en anti asturianistas y falsos asturianistas. Políticos del sistema que son responsables, todos ellos, de la situación actual de Asturias: desmantelada y en bancarrota. Una Asturias de la cual, sin embargo, seguimos estando orgullosos, y a la que deseamos devolver prosperidad y autoestima. Para lo cual es preciso deshacerse de los políticos del sistema, y del sistema mismo.

Destacamos en negrita el párrafo final del comunicado, porque se trata de un hecho innegable y sin embargo olvidado. El regionalismo político contemporáneo fue iniciativa del carlista asturiano Juan Vázquez de Mella. Carlistas también fueron los principales cultivadores de la literatura en bable o falas asturianas, desde Juan María Acebal hasta Jesús Evaristo Casariego, pasando por Enrique García-Rendueles y tantos otros. Y los carlistas siempre han estado en contra de la oficialidad de las lenguas, de cualquier lengua. En contra de la oficialidad de las lenguas verdaderas y existentes (la del español o castellano fue introducida por primera vez en la nefasta Constitución de la nefasta Segunda República), ¡cómo no van a estarlo de una pretendida lengua que es en realidad una invención estrafalaria y antiasturiana!

En su enloquecido tirar p’alante —¡que nadie note que corremos hacia el tercermundismo y la miseria!— el presidentín autonómico Adrián Barbón ha hecho buenos a todos sus predecesores. Y era difícil. Aturdir a los asturianos con un artificial problema «llingüístico» —artificial, sí, pero de consecuencias muy graves, tanto en la fractura social como en el desastre que acarrea; desastre económico, desastre en la enseñanza, desastre en la administración pública, aumento colosal del número de parásitos del presupuesto— añadido a otra maniobra aturdidora que ya empezó hace años, la reforma del inútil, contraproducente y, también, antiasturiano Estatuto de Autonomía que Asturias sufre.

Cuando se anunciaba esa malhadada reforma estatutaria, ahora festejada, decía el entonces Jefe Regional de la Comunión Tradicionalista, en acto público celebrado en Oviedo, en el Club Prensa Asturiana, el 24 de febrero de 2006:

Todo esto tiene difícil arreglo en el marco de la Constitución de 1978 y en el de la Unión Europea. Tiene mal arreglo, si se me apura, en el marco del liberalismo, de la democracia y del capitalismo. Pero sería irresponsable por nuestra parte no buscar la forma de paliar los males, cuanto menos en parte, mientras llega el día de la restauración en toda España de la Monarquía Tradicional, Católica, Social y Representativa; mientras no llegue el día de la restauración de la constitución histórica de las Españas, como querían Vázquez de Mella y Jovellanos.

Una reforma del Estatuto de Autonomía llevada a cabo por el actual parlamento asturiano, compuesto exclusivamente por partidos políticos del sistema —y por lo tanto antiasturianos—, no parece, en principio, que vaya a variar la situación. Lo más que se les ocurre a algunos de ellos es variar términos, nombres y títulos… Y multiplicar cargos, organismos y gastos.

Es necesario presionar para que la administración autonómica se simplifique; que no se complique más. Que se acerque un poco más, o que se aleje menos de ellas, a las instituciones tradicionales de Asturias.

Que los municipios y la Universidad, y tal vez otras instituciones, tengan asiento propio en el parlamento regional.

Que se considere seriamente la autonomía conjunta con el Reino de León, que es la continuidad histórica de Asturias, y que es una región complementaria a la nuestra, económica y geográficamente.

Que se utilicen bien los medios aún al alcance de las corporaciones municipales y autonómicas. La poderosa Caja de Ahorros de Asturias, por ejemplo, que debe recuperar plenamente su vocación social inicial. El fomento de la economía social. La restauración de la economía agrícola, ganadera y forestal, que empieza por mejorar las condiciones de vida en el campo. El desarrollo sostenible de verdad. La promoción de las fuentes de energía alternativas. Pero todo esto con medidas concretas, efectivas a medio y largo plazo: no como titulares llamativos para salir del paso y llegar a la siguiente convocatoria electoral. Una política de hechos, y no de palabras, palabras.

Conciliar la unidad de mercado en España, de la cual necesitamos, con una sana y discreta preferencia regional en la contratación y en el consumo.

Que en las próximas elecciones autonómicas y municipales, los partidos políticos al uso pierdan su control del parlamentín y de los concejos. Para éstos es necesario promover la presentación de candidaturas verdaderamente independientes, dispuestas a trabajar por el bien de sus vecinos, y no de sus partidos.

Es preciso, en fin, deshacer la tupida tela de araña de subvenciones, concesiones, empleos y sinecuras que sostiene desde una turba de profesionales de la pequeña política hasta grupos de extrema izquierda y delegaciones de narcoterroristas, pasando por empresarios de trayectoria dudosa. Parásitos todos ellos de una región que no puede permitírselos, y tela de araña que nos asfixia.

En 1916 y 1918 el Carlismo demostró su disposición abierta y generosa, al aglutinar en el movimiento asturianista a personas ajenas a la Comunión Tradicionalista, e incluso procedentes de otros campos políticos. Así la entonces formada Junta Regionalista del Principado, impulsada por Vázquez de Mella, contó no sólo con jaimistas (nombre que entonces recibían los carlistas), sino con independientes y con desengañados del conservadurismo, del liberalismo y de la incipiente democracia cristiana. Junto a los tradicionalistas vinieron hombres como Álvaro Fernández de Miranda o Fabriciano González. Aquel prometedor resurgir se vio truncado por la Dictadura de Primo de Rivera y por la Segunda República; quedaron los rescoldos, sostenidos por el Círculo Vázquez de Mella y por el asturianismo cultural que se concretó en el viejo Instituto de Estudios Asturianos (y digo «viejo», porque tras su asalto por parte de los políticos autonómicos, el ahora llamado RIDEA no tiene ni idea).

Hoy volvemos a llamar a los asturianos de buena voluntad a emprender una labor regeneradora, que pasa por la presencia en el parlamentín de la calle Fruela de verdaderos representantes de Asturias. El Carlismo, la Comunión Tradicionalista, en este septuagésimo octavo aniversario de Vázquez de Mella, tiende la mano.

Como terminaba la Junta Carlista del Principado su Declaración del Veinticinco de Mayo de 2005: «Necesitamos recuperar el espíritu de los alzados en 1808; reducir el poder de partidos, oligarcas y grupos de presión, y recuperar nuestras instituciones tradicionales. Salvarnos y salvar a España. Recuperar el espíritu del lema de nuestras banderas:

«ASTURIAS NUNCA VENCIDA».

Los que quieren imponer ahora la «oficialidá» son los mismos que se cargaron la Caja de Ahorros de Asturias. Entre otras tantas cosas. Son también los que pretenden llevar mahometanos a Covadonga —literalmente— en 2022 para celebrar juntos los 1.300 años de la batalla. Seguramente serán moros «asturfalantes».

Los asturcipayos del régimen constitucional y autonómico reducen su falso asturianismo a la imposición de una «llingua» inventada. No se les ocurre reivindicar la restauración de las instituciones tradicionales de Asturias, por ejemplo. No tendrían nada que hacer en ellas…

El verdadero asturianismo es tradicionalista.

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Retornan a Oviedo las misiones de la Hermandad de San Pío X

noviembre 12, 2021
Evangelio de una Misa celebrada en la desaparecida Capilla Cristo Rey de Oviedo durante la Cuaresma de 2016

Deberíamos quizá haber titulado «retornan a Asturias las misiones de la Hermandad de San Pío X» porque además de la Misa y conferencia en Oviedo este sábado 13 de noviembre, el domingo 14 un sacerdote de dicha Hermandad celebrará la Santa Misa también en Gijón, a las doce del mediodía en una capilla particular de Cabueñes.

En la segunda mitad de la década de 1980 la situación en la diócesis de Oviedo era mala para los católicos fieles a la Misa de siempre y a la doctrina tradicional de la Iglesia. Los sacerdotes que, más o menos, se resistían a los cambios iban muriéndose. Más allá de aquéllos pocos que mezclaban los ritos (tomando carrerilla y recitando de memoria el canon romano en latín) y de algunas visitas ocasionales, sólo quedaban algunas Misas celebradas en secreto, por miedo a las represalias diocesanas, y las dos Misas que anualmente celebraba don Luis Piñera en la Capilla del Rey Casto de la catedral para el Tabularium Artis Asturiensis. Las escapadas a Madrid para oír Misa eran frecuentes.

Aparecieron entonces las misiones de la Hermandad de San Pío X, la sociedad sacerdotal de vida en común sin votos fundada en 1970 por el Arzobispo Marcel Lefebvre (1905-1991). Tras algunas visitas en 1986, se regularizaron a fines de 1987, y no cesaron hasta el tiránico confinamiento decretado por el Gobierno en 2020.

Al principio las Misas y conferencias tenían lugar tanto en domicilios particulares como en el Círculo Carlista de la Calle de San Francisco (el Círculo Cultural «Juan Vázquez de Mella» de Oviedo) y en los locales que la Hermandad de Defensores de Oviedo tenía en la Calle del Rosal, entre otros lugares. Luego los fieles ovetenses abrieron un oratorio en la Calle de Posada Herrera (Capilla Nuestra Señora de la Salette, se llamaba) y, tras el cierre de éste, se recurrió a los salones de hoteles hasta que volvió a abrirse un oratorio, esta vez en la Calle Pérez de la Sala (Capilla Cristo Rey), que se cerró coincidiendo con el confinamiento. Ahora se vuelve al mismo hotel que se utilizaba hace unos años. El programa de la primera misión de esta nueva etapa es el siguiente:

Sábado 13 de noviembre de 2021
San Diego de Alcalá, confesor; San Eugenio de Toledo, obispo y confesor; Santos Arcadio y compañeros, mártires

19:00 Santa Misa
Media hora antes de la Misa: confesiones

20:00 Conferencia
Los orígenes de la Hermandad de San Pío X

Gran Hotel Regente. Salón Sella
C/. Jovellanos, 31
33003 Oviedo

Más información: misatradicional.asturias1@gmail.com

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Gijón: festival cutre, cartel blasfemo

octubre 14, 2021

Nota de la Junta Local de Gijón de la Comunión Tradicionalista:

El Ayuntamiento de Gijón, a través de su constelación de chiringuitos «culturales»; y el Gobierno autonómico de Asturias, promotor de todo lo antiasturiano, patrocinan ahora un «nuevo» festival cinematográfico: «Fantastic Gijón. Festival Internacional de Cine Fantástico», que anuncian se celebrará en la Universidad Laboral entre los días 21 y 24 de octubre.

Entrecomillamos «nuevo» porque algo muy parecido, pero con menos pretensiones y presupuesto, ya se hacía en Gijón antes del retorno a los chiringuitos de lo más fino de la subvencionada progresía local: a alguien hay que tener contento, y la alcaldesa intrusa resulta intolerable a casi todos.

A falta de originalidad y de importancia, los organizadores de dicho festival han optado por llamar la atención de una manera muy querida de los progres: con la provocación con un cartel que falta al respeto a la Madre de Dios, María Santísima. Un cartel blasfemo.

Los laicistas y, en general, los raros e inadaptados que nos desgobiernan se han acostumbrado a la falta de reacción ante sus atropellos. El clero, indigno, calla; la derecha, por su parte, tiene sus montajes y sus plataformas para distraer a quienes reaccionarían y hacer estéril su indignación. Pero que no se acostumbren. La verdadera reacción llegará, y les va a pillar desprevenidos.

Gijón, 14 de octubre de 2021.

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Cacicada antitaurina en Gijón

agosto 19, 2021
Plaza de toros del Bibio, Gijón (foto Nwalme)

Nota de la Junta Local de Gijón de la Comunión Tradicionalista:

La villa de Gijón y su alcaldesa son el hazmerreír de España entera. Hace un día Ana González Rodríguez (muy pocos gijoneses reconocen su nombre) decretó por sí y ante sí el fin de las corridas de toros en Gijón. El pretexto, los nombres de dos de los lidiados en la última Feria de Begoña: «Feminista» y «Nigeriano».

Da miedo pensar que la alcaldesa sea profesora de instituto (en excedencia, claro). Porque su ignorancia da para llenar enciclopedias. Los linajes o reatas de ganado bravo van recibiendo el nombre de la vaca de la que proceden. Para que esos nombres («contra los derechos humanos», según Ana González) hubieran llevado la aviesa intención que la ultraprogresista alcaldesa les atribuye, la conspiración habría tenido que empezar hace unas cuantas décadas…

Da miedo también que se ignore que hay constancia documental de festejos taurinos en Asturias desde hace más de mil doscientos años. Es decir: la tauromaquia es más antigua que casi todo lo que hoy consideramos típicamente asturiano.

Pero sobre todo dan miedo el desprecio a Gijón y a los gijoneses; la voluntad totalitaria, animalista y «políticamente correcta» que encuentra su más acabada expresión hasta la fecha en la citada alcaldesa. Una ovetense impuesta como candidata por el P.S.O.E., que ni siquiera vivía en Gijón (al principio de su mandato se empeñaba en que el coche oficial la trajese y llevase a diario a su domicilio de La Fresneda) y que desde 2019 avergüenza al concejo en el que caciquea con mal estilo y peor intención.

La fiesta de los toros y la Feria de Begoña deben mantenerse en Gijón. La que sobra aquí es Ana González Rodríguez.

Gijón, 19 de agosto de 2021.

Romances modernos de toros, guerra y caza, por Jesús Evaristo Casariego. Prólogo de Agustín de Foxá, epílogo de Manuel Machado. Ilustraciones de Antonio Casero, Jesús Bernal y Gustavo Doré. Madrid, 1945
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Dieciocho de Julio en Gijón

julio 11, 2021
Abanderado del Tercio de Requetés de Nuestra Señora de Covadonga (1937), por José Mª Bueno (1976)

LXXXV aniversario del Alzamiento Nacional (1936)
CXII aniversario de la muerte del Rey Don Carlos VII (1909)

20:00 Santa Misa
Capilla particular, Cabueñes (Gijón).
21:30 Cena de hermandad
Cubierto 25 €. Plazas limitadas
Imprescindible reservar: asturias@carlismo.es

Comunión Tradicionalista del Principado de Asturias
Círculo Cultural Juan Vázquez de Mella

Esta convocatoria en Facebook:
https://www.facebook.com/events/587010848931865

Capilla ardiente de S.M.C. Don Carlos VII, Rey legítimo de las Españas (1909)
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