Posts Tagged ‘Historia’

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El 8 de septiembre no es el «Día de Asturias»

septiembre 7, 2022

Nota de la Diputación Permanente de la Junta Carlista del Principado de Asturias:

En esta víspera de la Natividad de Nuestra Señora, fiesta de la Santísima Virgen de Covadonga, los carlistas asturianos volvemos a recordar algo que debería ser obvio: que el ocho de septiembre es la fiesta de la Santísima Virgen de Covadonga, la Santina, Patrona de Asturias. La fiesta de la Virgen de septiembre, que es también la de otras venerables advocaciones marianas en nuestra región: la de Lugás en Villaviciosa, la del Valle en Pravia, y tantas otras.

Pero de ninguna manera es, ni puede ser —por más que se empeñen los políticos parásitos— un «Día de Asturias» secularizado, laico y absurdo, mediante el cual esos políticos parásitos y sus cómplices intentan hacer olvidar el sentido verdadero de esta fiesta. Que este año planean celebrar en Corvera, para «descovadonguizarla» en lo posible.

Asturias es católica y mariana, le pese a quien le pese. La Natividad de la Santísima Virgen María es una de las fiestas más antiguas de entre las dedicadas a la Madre de Dios. El catolicismo asturiano, gracias a la Reconquista, es el más antiguo de España.

Esta «comunidad autónoma» y la casta de los políticos que la desgobiernan; que saquean, empobrecen y arrastran a la desesperanza y a la miseria a Asturias y a los asturianos, no tiene nada que celebrar el ocho de septiembre.

Expresamos en cambio nuestro apoyo a la concentración de protesta convocada por Asturias Ganadera en Covadonga este jueves 8 de septiembre a las doce del mediodía.

Santina de Covadonga, ruega por nosotros.

Oviedo, 7 de septiembre de 2022.

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Celebrar la fiesta de Santiago Apóstol es una obligación

julio 25, 2022

Ayer domingo distribuía la agencia FARO la nota que más abajo reproducimos: Este lunes es 25 de julio, fiesta de Santiago Apóstol, Patrono Mayor de las Españas. ¿Está preparado para observarla y celebrarla? Se aplica perfectamente al caso de Asturias, donde no es festivo oficial desde los días del Pedro Sánchez de las décadas de 1980 y 1990, el también socialista y también agente estadounidense Felipe González. Y donde tampoco tenemos Misa (Misa tradicional, se entiende) hoy.

El patronazgo de Santiago fue proclamado por la Monarquía asturiana. Por Asturias discurre el Camino primitivo de Santiago. Todo esto es sabido. El Camino de Santiago llena de vez en cuando las bocas de los políticos del régimen en Asturias. Claro que ellos lo ven, o quieren verlo, como una especie de Benidorm en movimiento. Su verdadero significado les espeluzna. Por eso nos someten a la vergüenza de tratar la fiesta de hoy como día laborable. No es admisible.

Este lunes 25 de julio es la fiesta de Santiago Apóstol, Patrono Mayor de las Españas. Y, sin embargo, en este régimen constitucional (benéfico, si atendemos a las alabanzas que frecuentemente recibe de parte de conspicuos miembros de la Conferencia Episcopal) no es festivo.

Según en qué «comunidad autónoma» o en qué municipio nos encontremos, será festivo oficial o no. ¿Nos exime esa circunstancia de observar la festividad?

De ninguna manera. Todos podemos cumplir con nuestra obligación de católicos y españoles, y contribuir con ello a que la fiesta se observe, al margen de una España oficial que suplanta a la España real.

No todos podrán, sin riesgo grave, faltar al trabajo o cerrar sus negocios este lunes. Pero muchos sí pueden. Y deberían hacerlo.

Aquellos estudiantes que estén recibiendo clases este verano sí pueden faltar a ellas el día 25. Y deben hacerlo.

Todos pueden abstenerse de hacer compras. Incluso por Internet. Y deben hacerlo.

Y aquéllos (no tantos, por desgracia) que estén a distancia razonable de la Santa Misa tradicional, deben acudir.

Hay quienes ponen en duda la eficacia o necesidad de campañas como ésta. Son ciertamente necios.

En 1988 otro Gobierno socialista, presidido por Felipe González, quiso quitar el carácter festivo al día 8 de diciembre, fiesta de la Inmaculada Concepción, Patrona Mayor de las Españas. El argumento era fácil, hasta «razonable»: la proximidad de la fiesta neopagana de la Constitución, el 6 de diciembre, que convertía la irracional y entonces reciente costumbre de los puentes festivos en un verdadero acueducto. El Gobierno se avenía incluso a «trasladar» el festivo al día 5, víspera del de su «inmaculada» Constitución.

La reacción de la España real fue memorable. Y no se contaba con Internet, ni con «redes sociales», ni con teléfonos móviles… Millones de firmas (de firmas de verdad, en papel) recogidas; cientos de miles de pasquines y folletos repartidos, especialmente a la salida de los templos; decenas de miles de carteles y pegatinas fijados en las calles; cientos de cartas al director de los medios; acciones directas contra los promotores de la supresión de la fiesta.

Inclinada a subirse al caballo ganador, incluso la nefasta Conferencia Episcopal Española se sumó a la campaña. Y la fiesta se mantuvo. Hasta hoy.

Aquella defensa de la Inmaculada implicó a muchos. Pero no cabe duda de que fue capitaneada por la Comunión Tradicionalista.

Sin embargo, en el mismo lote esa Conferencia Episcopal pactó la supresión del carácter festivo nacional de las fiestas de San José y del Jueves Santo (que podía haber recuperado tranquilamente su antigua condición de media fiesta; pero ni eso), del Corpus Christi y de la Ascensión («trasladadas» éstas litúrgicamente, dentro del caos litúrgico del «Novus Ordo» al domingo; siguiendo el modelo napoleónico, para mayor burla y escarnio).

El Gobierno lo intentó también con la fiesta de los Reyes Magos; pero aquí los grandes intereses comerciales se lo impidieron. Treinta y cuatro años después, con la constante propaganda que va convirtiendo la Navidad neoespañola en una imitación cutre de la estadounidense (falsificación ésta en el que se distinguen por su entusiasmo los ayuntamientos de derechas), no sabemos si esa resistencia durará mucho tiempo.

¿Cómo es posible que los carlistas perdieran tanto fuelle tras 1988? ¿Por qué sus campañas actuales no tienen tanto eco?

La primera y más evidente respuesta es: porque muchos de los carlistas actuales viven en el desánimo y la ambigüedad. Pero, ¿cómo han llegado a ello?

Volvamos la vista a 1988, el año en que se salvó la fiesta de la Inmaculada. El año anterior se habían sellado los acuerdos de «unidad operativa», por los cuales la Comunión Tradicionalista admitía en su seno a grupos e individuos supuestamente carlistas que se hallaban apartados de su disciplina. Grupos e individuos que, una vez dentro, maniobraron para hacerse con el control de los registros legales de la Comunión; algo que les resultó fácil, dada la poca consideración que los carlistas han dado siempre a la «legalidad» ilegítima.

Además encontraron aliados entre algunos miembros de la Comunión de toda la vida. Gentes que habían abrazado el vaticanosegundismo: vinculados al Opus unos, otros entregados a la citada Conferencia Episcopal. Aquella nada santa alianza fue obstaculizando las campañas enérgicas; incluso desautorizándolas. Como es natural: habían llegado al laicismo por la vía de su propia «confesionalidad católica». Un laicismo que no impedía rosarios públicos, pues se trataba de la versión vaticanosegundista de la «laicidad».

Por esas y otras maniobras, cundió el desánimo. La mayoría de los carlistas de entonces cesaron en su militancia y se retiraron a sus casas. Se fueron cerrando los círculos que quedaban.

La sangría la cerró Don Sixto Enrique de Borbón reorganizando la Comunión en 2001. Pero las heridas permanecieron. Permanecieron también unos restos, cada vez más exiguos, de aquella alianza clericalista y neolaicista: la falsa «comunión tradicionalista carlista», la FCTC, que hoy —ahora bajo el control de la sociedad secreta conocida como el Yunque— sigue procurando aportar confusión, aparte de apoyo al partido liberal y judaizante Vox.

Contra todos ellos, ¡Santiago y cierra, España!

No olvidemos tampoco los carlistas que este lunes es la onomástica del Rey Don Jaime III (1909-1931), de grata memoria.

Vivamos el día 25 de julio como festivo. Nuestro celestial patrono nos ayudará a recuperar nuestra Patria.

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Jueves 16 de junio de 2022, fiesta del Corpus Christi

junio 16, 2022
Procesión del Santísimo Corpus Christi de 1964 en Oviedo. Foto Segura

Tres jueves hay en el año
que relucen más que el sol:
Corpus Christi, Jueves Santo
y el día de la Ascensión.

Duele dar cuenta de lo bien conocido: que hoy jueves en Oviedo no hay procesión del Corpus, ni Misa del Corpus, ni nada de nada. Como recordábamos recientemente —el jueves de la Ascensión, otro tanto de lo mismo—:

Una de las fiestas más importantes del año. En toda la Cristiandad, especialmente en España, y muy especialmente en Oviedo. Pero con Juanito (alias Juan Carlos) y con la Conferencia Episcopal, llegó el bonapartismo al calendario festivo.

Por nuestra parte celebramos la festividad hoy mismo. La Asturias oficial —laica o eclesiástica, municipal o autonómica— es tan artificial que no cuesta tanto vivir al margen; y aunque cueste un poco, merece la pena ignorarlos.

Y como decía ayer una nota de la agencia FARO, a propósito de los populares versos que encabezan esta entrada:

… tres importantísimas fiestas que, casualmente, han sido suprimidas —«trasladadas», dicen, como si se pudiera, del jueves al domingo; con la relativa excepción del Jueves Santo, desnaturalizado y pendiente de un hilo— por la actuación cómplice del régimen constitucional de 1978 y de la Conferencia Episcopal. Engendro éste de 1966, tras el Vaticano II, que carece de verdadera autoridad y no tiene encaje en la constitución divina de la Iglesia.

Quedan aún localidades que mantienen el carácter festivo oficial del Corpus Christi. Si no es el caso de aquéllas donde residimos, permanece para nosotros el deber de celebrarlo, como católicos y como españoles. Vivamos este jueves 16 de junio de 2022 plenamente como festivo. Para empezar, hay que abstenerse de hacer compras: ni siquiera por Internet, ni siquiera el pan. En la medida de lo posible, no se debe trabajar ni acudir a los centros de enseñanza. Hay que vestirse adecuadamente; preparar una comida de celebración…

Para quienes no tienen posibilidad de oír en persona la Misa del Corpus, Internet ofrece la posibilidad de seguir en directo la Santa Misa tradicional. (Toca prestar atención y asegurarse que sea la de la fiesta del Corpus Christi: vivimos tiempos de confusión también entre los supuestamente fieles a la tradición católica). En cualquier caso podemos leer la Misa del día en nuestros misales; rezar, por supuesto, el Santo Rosario; en este mes del Sagrado Corazón de Jesús, que es también su Corazón eucarístico, encomendarnos a Él. Nada de eso sustituye a estar presente en Misa, pero todo ello ayuda.

Y el próximo domingo 19 recordemos que no es la fiesta del Corpus Christi.

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Mil trescientos años de la Batalla de Covadonga

mayo 28, 2022

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La fecha de hoy, 28 de mayo, suele considerarse la de la Batalla de Covadonga en el año 722. Así que conmemoramos su XIII centenario. Aunque aún sean numerosos los que consideran que el año fue el 718.

Precisamente en 1918 se celebró el anterior centenario, el XII, con grandes fastos en toda Asturias. Ahora que se cumplen 1.300 años, ahí es nada, del comienzo de la recuperación de España por parte de un puñado de asturianos de verdad (es decir, verdaderamente cristianos, cerriles como Dios manda) parece que las anunciadas celebraciones quedan en casi nada. Como las del Veinticinco de Mayo.

Quizá sea mejor así. En manos de la peor clase política de nuestra historia, de una casta ignorante, corrupta y desnaturalizada, promahometana y projudía, los actos iban o van a ser vergonzosos. Como hace algo más de dos años anticipaba inteligentemente José Borge Cordovilla, autor y administrador de Mirabilia Ovetensia y de otras iniciativas sobre conservación, difusión y museización del patrimonio histórico y monumental de Asturias, en un manifiesto que LAS LIBERTADES reprodujo en su momento, y que no vendrá mal recordar.

Manifiesto sobre los pretendidos actos y celebraciones «multiculturales» propuestos por el Gobierno del Principado de Asturias en Covadonga en 2022

Desde la administración de «Mirabilia Ovetensia» y de todos nuestros demás grupos y páginas de reconstruccionismo histórico, divulgación y promoción de la protección del patrimonio, donde trabajamos en la interpretación de los datos históricos y arqueológicos persiguiendo el máximo rigor, asistimos estupefactos a las políticas de nuestros gobernantes, las cuales, lejos de procurar a la ciudadanía la consecución de los objetivos más arriba expuestos, se dedican, muy por el contrario, al gasto de dinero público en la «colocación» a la población de su ideario político, con fines de adoctrinamiento, ideario éste de importación ajeno —y contrario— al interés general, que, en este caso, no sería otro que el de la disposición de los medios para posibilitar el esclarecimiento de la verdad histórica —para lo cual se precisa el destino de fondos a arqueología e investigación—, y la gestión del patrimonio histórico monumental subsiguiente a través de su correcta conservación, museización y divulgación.

Tal patrimonio constituye el testimonio de nuestra identidad histórica como pueblo. En el caso concreto que nos ocupa, en lugar de investigar y preservar el rico patrimonio de Cangas de Onís y Covadonga, lo que serviría para contribuir a esclarecer la figura de Don Pelayo y la materialidad de la organización primigenia del naciente edificio político del Reino de Asturias, léase, a título de ejemplo: protección y arqueología del «torreón de Cangas», igualmente protección y difusión del «Campo de la Xura», arqueología extensiva en otros enclaves de interés del Concejo, como Santo Toribio (ermita), Mestas de Con, o el propio enclave de Covadonga…

En lugar de eso, se impone a la ciudadanía una «celebración multicultural» cuyo fin no es otro que el de minar el conocimiento histórico, difuminando las verdaderas herramientas para su consecución en un «diálogo entre antiguos adversarios» (sin perjuicio del mismo, como hemos señalado, las prioridades, evidentemente, serían otras), jaleando y dando alas a los colectivos de «negacionistas» de la historia de Asturias y de España, fomentando la teoría de la «ficción legendaria» del personaje de Don Pelayo, quedando, de este modo, difuminadas y en segundo plano, una vez más, nuestras señas de identidad como pueblo.

Así que, por nuestra parte: ¡viva la Virgen de Covadonga! ¡Viva Asturias! ¡Viva España! ¡Viva el legítimo sucesor de Don Pelayo, Don Sixto Enrique de Borbón!

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La Ascensión es hoy jueves

mayo 26, 2022

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Retablo de la Ascensión, capilla de la Universidad de Oviedo. Es de posguerra, por supuesto: el histórico ardió cuando los rojos quemaron la Universidad en 1934

Tres jueves hay en el año
que relucen más que el sol:
Corpus Christi, Jueves Santo
y el día de la Ascensión.

Una de las fiestas más importantes del año. En toda la Cristiandad, especialmente en España, y muy especialmente en Oviedo. Pero con Juanito (alias Juan Carlos) y con la Conferencia Episcopal, llegó el bonapartismo al calendario festivo.

Aun con las limitaciones legales (que no legítimas), si hubiera cabeza y no hubiera mala voluntad, no sería difícil celebrar la Ascensión en su día, es decir, hoy jueves. Si el vergonzante tripartito municipal (que dicen que no son rojos) tuviera voluntad, podríamos estar celebrando hoy la fiesta. Y si Gabino de Lorenzo (el Alfredo Canteli de hace unos años) no hubiera dejado caerse la plaza de toros, con corrida también.

Por nuestra parte celebramos la festividad hoy mismo. La Asturias oficial —laica o eclesiástica, municipal o autonómica— es tan artificial que no cuesta tanto vivir al margen; y aunque cueste un poco, merece la pena ignorarlos. Y volveremos a brillar por nuestra ausencia en los actos (supuestamente) por la Ascensión programados para el fin de semana. Podrán ocuparnos y oprimirnos, pero no vamos a hacer el triste papel de colaboracionistas.

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