Archive for the ‘Política’ Category

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Asturias fue la primera en declarar excluidos a dos Príncipes de Asturias, padre e hijo: Carlos Hugo y Carlos Javier

octubre 6, 2016

declaracionasturiascarlosjavier04nov1997

Recientemente algunos medios asturianos, haciéndose eco de unos artículos superficiales y sin documentar de una revista digital apropiadamente llamada Vanitatis, han hablado de supuestos Príncipes de Asturias carlistas (lo cual, si fuera verdad, querría decir simplemente Príncipes de Asturias legítimos, Príncipes de Asturias de verdad). E incluso han atribuido al expríncipe Carlos Javier (de Borbón Parma y Lippe-Biesterfeld) la jefatura del Carlismo; lo cual es tan radicalmente falso que mueve a risa. Carlos Javier no es más que un señor holandés muy rico, alto empleado de banca especulativa, casado con una periodista sin rango ninguno, y cuya ignorancia de todo cuanto tenga que ver con el Carlismo es parecida a la de la autora de esos artículos de Vanitatis. Además ni siquiera es católico. Acaba de hacer padrino de bautismo de su hijo Carlos Enrique (un plebeyísimo y encantador bebé al que esos medios quieren hacer pasar por «Príncipe de Asturias carlista») a su primo el Rey de Holanda, calvinista declarado. Por no hablar de otros traspiés anteriores.

Se da la circunstancia de que hace bastantes años, cuando el entonces joven Carlos Javier parecía que podía superar y contrarrestar la traición de su padre Carlos Hugo a la Causa carlista, fueron las Juventudes Tradicionalistas Asturianas las primeras que lanzaron una campaña para darlo a conocer. Cuando este Carlos Javier sí era Príncipe de Asturias, como nieto del último Rey legítimo de las Españas, Don Francisco Javier de Borbón y Braganza, y sobrino del Regente, Don Sixto Enrique de Borbón y Borbón Busset. De tal campaña hablaremos en otra ocasión.

Pero poco después, al igual que veintitantos años antes, tuvo que ser la Junta Carlista del Principado de Asturias la primera en declarar la exclusión del Príncipe de Asturias. La primera vez fue con el padre de Carlos Javier, el mencionado Carlos Hugo. Se declaraba la exclusión, esto es, se daba fe pública de un hecho: que por contravenir los principios de la Tradición e ir contra las leyes tradicionales de España, un príncipe perdía sus derechos y dejaba de serlo. En ambos casos la Junta Regional de Asturias se veía obligada a tomar la iniciativa ante circunstancias anómalas, como eran las causadas por la ausencia de autoridad nacional efectiva de la Comunión Tradicionalista en aquellos momentos. De forma parecida a como en 1808 tuvo que actuar la Junta General del Principado de Asturias, de la cual es directamente sucesora la Junta Carlista.

El documento cuyo facsímil se reproduce arriba es la declaración que la Diputación Permanente de la Junta Carlista del Principado de Asturias emitió en Oviedo el día 4 de noviembre de 1997. Se trata del original —en primicia para LAS LIBERTADES— que permaneció confidencial un tiempo, a petición del periodista que había facilitado la información que aparece señalada con una llave en el margen derecho. Fallecido ya el informante hace años, puede darse a conocer tal cual se firmó.

Por indicación del Regente Don Sixto Enrique, en aquel entonces tampoco se hizo entonces circular demasiado, pues el Duque de Aranjuez albergaba esperanzas de reconducir a su sobrino a la legitimidad y la tradición. Esperanzas a las que no renunció hasta hace poco tiempo, cuando la acumulación de hechos en contrario las convirtieron en definitivamente imposibles. He aquí el texto:

La diputación permanente de la Junta Carlista del Principado de Asturias, ante la falta de organismo superior en el momento presente, ha juzgado necesario hacer pública la presente

DECLARACIÓN:

En 1977, a la muerte en el exilio de S.M.C. Don Javier de Borbón (q.s.g.h.) la normal sucesión se vio truncada por la inhabilitación en que había incurrido su hijo mayor D. Carlos Hugo por su infidelidad a los principios de la Tradición y por su aceptación del régimen imperante.

Desde entonces la Comunión Tradicionalista estuvo bajo la regencia de la Reina viuda Doña Magdalena de Borbón (q.s.g.h.) y del Infante Don Sixto Enrique, Abanderado de la Tradición, en la esperanza de que el hijo mayor de D. Carlos Hugo, S.A.R. Don Carlos Javier de Borbón, cumpliría su deber al alcanzar la mayoría de edad. Es aquí donde comienza la responsabilidad de esta Junta, al haber reconocido a Don Carlos Javier como Príncipe de Asturias legítimo.

Han pasado ya varios años desde que el Príncipe Carlos Javier cumplió la mayoría de edad; sin que, a pesar de algunos signos esperanzadores, haya manifestado su disposición a desempeñar las obligaciones de su rango o a prestar juramento de fidelidad a los principios tradicionales de las Españas y a los derechos y libertades de este Principado.

Por el contrario se dan los siguientes hechos: D. Carlos Javier utiliza documentación española conforme a la legalidad vigente, extremo que siempre había sido evitado por los príncipes de la Dinastía legítima por lo que representa de acatamiento a la usurpación reinante. Ha evitado recibir formación militar, indispensable para el desempeño de sus funciones. Y ha mostrado en otros aspectos su adaptación a los contravalores dominantes.

Los anteriores errores pueden encontrar justificación o disculpa, y atribuirse a inexperiencia o mal consejo. Pero recientemente D. Carlos Javier ha dado otro paso que muestra a las claras su absoluto abandono de las responsabilidades dinásticas y políticas que le corresponden: acompañado de su hermana Dña. María Carolina, ha asistido en Barcelona a la boda de Iñaki Urdangarín con la hija menor del Jefe del Estado, cuya familia representa desde 1833 la antítesis absoluta de la Familia Real carlista.

Este gravísimo error ha sido además innecesario y vergonzoso: la Casa Ducal de Parma fue invitada a la boda por La Zarzuela, sin que se esperase que viniera ninguno de sus miembros. A pesar de la invitación, La Zarzuela suprimió su nombre de la lista oficial de invitados facilitada a los medios de información y su presencia de las fotografías oficiales. Para redondear la humillación, la Infanta Dña. María Teresa (tía de D. Carlos Javier y colaboradora habitual del olvidado D. Carlos Hugo) intentó en el último momento que el diario ABC se hiciese eco de la presencia de sus sobrinos en la boda.

Nos parece manifiesto, pues, que D. Carlos Javier renuncia a sus derechos sucesorios. Éstos pasan, y así lo declaramos, a su hermano menor Don Jaime de Borbón y Lippe-Biesterfeld; de quien esperamos una pronta respuesta.

Entretanto, renovamos nuestra expresión de acatamiento a la regencia de S.A.R. Don Sixto Enrique de Borbón, a quien se comunica la presente Declaración.

En Oviedo, a cuatro de noviembre de mil novecientos noventa y siete, festividad de San Carlos Borromeo, Día de la Dinastía Legítima.

Refrendan esta declaración con su firma: Pablo García-Argüelles Arias. Luis Infante de Amorín. Gonzalo Mata Fernández-Miranda. Jesús de Pedro Suárez. Víctor Rodríguez Infiesta. Manuel de Vereterra Fernández de Córdoba.

Lamentablemente, aquel Jaime de Borbón Parma que era el siguiente en el orden sucesorio ha seguido el mismo proceder irresponsable de su hermano mayor, y ha perdido también todos sus derechos. Pero la Dinastía no se acaba nunca, y las leyes sucesorias tradicionales prevén todas estas circunstancias.

Los leales asturianos, mientras tanto, permanecen vigilantes. La Monarquía tradicional y la sucesión legítima son demasiado importantes para las Españas, como para dejarlas en manos de vanidades.

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Declaración del veinticinco de mayo

mayo 25, 2015

25mayo1808

Junta Carlista del Principado

DECLARACIÓN DEL VEINTICINCO DE MAYO

 

Hoy hace doscientos siete años «deliberó la Junta con asistencia del Real Acuerdo, y por el que se celebró en el día de hoy, llevar á efecto el armamento del Exército Defensivo Asturiano, en obsequio de la Religión, de la Patria, y de la común felicidad».

La Junta Carlista del Principado, continuadora de la legitimidad de aquella Junta General (con la que nada tiene que ver el Parlamentín inventado en 1978) y de sus ideales (los de Dios, Patria, Fueros y Rey legítimo) tiene por costumbre emitir una declaración anual en esta fecha. La de este año no puede obviar que ayer se celebraron unas elecciones dicen que autonómicas, cuyos resultados dan algunos por novedosos. No lo son tanto: el Parlamentín en cuestión está formado por partidos políticos de siglas diversas, pero de considerable parecido en sus programas y en las ideologías que sustentan. Que en realidad no es sino una sola: la ideología de la posmodernidad, último vástago de las de la Revolución francesa que en 1808 intentaban imponer en España Napoleón y sus afrancesados.

Afrancesados son, pues, todos los partidos que se disponen a repartirse los despojos de Asturias. Europeístas, laicistas, divorcistas y abortistas; leales mamelucos del gran capital internacional. Mientras Asturias, y con ella España entera, no se sacuda el lastre de los partidos políticos, no podrá aspirar a la regeneración.

Vemos con esperanza cómo en las elecciones locales celebradas también ayer día 24, en varios concejos de Asturias han obtenido concejales candidaturas y agrupaciones independientes. Ese es el camino: apartar del gobierno municipal a esos partidos políticos inútiles, parasitarios, que dividen y no sirven, que usurpan y no representan.

En los albores de los siglos VIII y XIX, todo parecía perdido. Nuestros enemigos, mahometanos primero y europeos después (mahometanos y europeos, como ahora), eran la marea que anegaba la Cristiandad y amenazaba con tragarse España para siempre. Los asturianos de entonces reaccionaron: gracias a ellos seguimos existiendo hoy.

En esta segunda década del siglo XXI, ¿sabrán los asturianos actuales aprender del ejemplo de sus antepasados? Que el Espíritu Santo, en este tiempo de Pentecostés, así lo conceda.

Siempre presente el lema de nuestras banderas de mil ochocientos ocho:

ASTURIAS NUNCA VENCIDA

Oviedo y Mayo 25 del 2015

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La Comunión Tradicionalista no tiene nada que ver con «Impulso Social»

marzo 12, 2014

Se anuncia para este jueves 13 de marzo la presentación en Oviedo de una supuesta coalición, “Impulso Social”, de la que formaría parte la Comunión Tradicionalista Carlista junto con dos partidos políticos denominados “Alternativa Española” y “Familia y Vida”.

Ni la Comunión Tradicionalista Carlista de Asturias ni sus asociaciones (que propugnarán la abstención en las próximas elecciones al Parlamento Europeo) tienen nada que ver con dicho proyecto de coalición, ajeno por completo al ideario carlista e incompatible con él.

El grupúsculo demócratacristiano que para este fin usurpa las siglas C.T.C. no tiene presencia en nuestra región; tampoco la tienen los dos partidos políticos citados, más bien virtuales que reales.

Se trata, una vez más, de un intento de confundir a gentes de buena fe y de instrumentalizar el prestigio del Carlismo para proyectos espurios.

Los carlistas asturianos se reservan las acciones que estimen pertinentes para salvaguardar el buen nombre de la Comunión Tradicionalista.

Comunión Tradicionalista del Principado de Asturias

logoCTC

Siglas y logotipo usurpados por el grupúsculo demócratacristiano que promueve una coalición europeísta, incompatible con los principios del Carlismo.

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Feliz año nuevo, feliz vuelta a la Tradición

enero 2, 2014

tradición

No es sólo que el año dos mil catorce vaya a ser decisivo, sino que cada minuto de cada día del mismo lo será. Por ello, desde Las Libertades, no queremos realizar una simple, ñoña y cuasi supersticiosa felicitación al estilo moderno. Con frases vacuas e infantiles como: «juntos saldremos de la crisis», apelando a un puro voluntarismo, los medios de comunicación del sistema pretenden calmar así los ánimos de una población hastiada por tanto abuso y opresión. Queremos, pues, animar a todos los jóvenes a que despierten de su propio letargo para luchar por metas reales con las armas de lo único que puede mantenernos unidos a la realidad dentro de la esquizofrenia predominante: la Tradición. El único «instrumento» que tanto en la teoría como en la práctica ha demostrado ser eficaz en la defensa de las realidades concretas y verdaderamente vertebradoras de nuestra Patria; donde cada hombre es un ser concreto, no un simple número dentro de la masa; donde las libertades son posibles, no una «libertad» abstracta que sirve como excusa para (paradójicamente) esclavizar al pueblo; en resumen, el único lugar donde cabe la esperanza.

A continuación, publicamos una breve crónica sobre la reunión que las Juventudes Tradicionalistas mantuvieron recientemente.

El pasado sábado catorce de diciembre, en medio de un fin de semana de intensa actividad carlista en Madrid, varios miembros de las Juventudes Tradicionalistas celebraron una reunión en la que, además de analizar  el año que llegaba a su fin, se marcaron nuevas e importantes líneas de actuación para los meses próximos.

La citada reunión contó, en los primeros compases de la misma, con la presencia del Jefe Delegado de la Secretaría Política de S.A.R. Don Sixto Enrique de Borbón, el profesor José Miguel Gambra, que animó a los presentes a asumir con diligencia sus responsabilidades para consolidar la reorganización que las Juventudes Tradicionalistas emprendieron en los últimos años.
Que Nuestro Señor Jesucristo y la Virgen Santísima nos guíen en la defensa del inmarcesible tetralema que enarbolamos con orgullo: Dios, Patria, Fueros, Rey.

«Los pueblos se enlazan con la muerte el mismo día en que se divorcian de su historia».

Juan Vázquez de Mella

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Cuando el laicista se llama Jorge Bergoglio

agosto 5, 2013

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Dada la importancia del documento, reproducimos a continuación la declaración que la Secretaría Política de la Comunión Tradicionalista ha hecho pública este último fin de semana.

Declaración de la Comunión Tradicionalista

El Papa Francisco, el pasado 27 de julio, ante la clase política del Brasil, se refería a «la contribución de las tradiciones religiosas, que desempeñan un papel fecundo de fermento en la vida social y de animación de la democracia», así como destacaba que «la convivencia pacífica entre las diferentes religiones se ve beneficiada por la laicidad del Estado, que, sin asumir como propia ninguna posición confesional, respeta y valora la presencia del factor religioso en la sociedad, favoreciendo sus expresiones concretas». Es difícil, en tan pocas líneas, levantar tantos temas trascendentes y con tan poco cuidado: la reducción de la religión a factor de animación de la democracia, la equiparación de la religión católica con las infidelidades y la afirmación sin discernimiento de la laicidad del Estado. Cierto es que ninguna de esas tesis es nueva, pues podrían documentarse sin dificultad en textos de sus inmediatos predecesores. Llama la atención, eso sí, la desenvoltura con que se expresan.

La Comunión Tradicionalista tiene como primer fundamento inmutable de la legitimidad española, expresado entre tantas otras veces por el Rey Don Alfonso Carlos, «la Religión Católica, Apostólica y Romana con la unidad y consecuencias jurídicas con que fue servida y amada tradicionalmente en nuestros Reinos». Tal sometimiento de la potestad gubernativa a la ley moral natural que la Iglesia custodia no procede, en cambio, del propio Carlismo, sino que es sencilla expresión de lo que la Iglesia siempre ha enseñado. La reiteración de doctrinas contrarias a este magisterio secular durante los últimos decenios, más aún cuando se propalan desde las máximas instancias de la Jerarquía, dificultan o impiden la acción de los católicos para que Cristo reine. Ante lo que la Comunión Tradicionalista no puede callar.

Madrid, 2 de agosto de 2013.

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Navidad, Semana Santa y otras cosas intolerables

mayo 23, 2013

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Ya ha saltado la noticia a la prensa de Madrid: la Consejería dizque de Educación del Gobierno autonómico (que no autónomo) de Asturias suprime del calendario escolar para el curso 2013-2014 las vacaciones de Navidad y de Semana Santa. Es decir: no suprime las vacaciones, sino que las bautiza (bautizo laico, naturalmente) como «vacaciones de diciembre» y «vacaciones del segundo trimestre».

Esta ocurrencia del PSOE/IU, en plan imitadores astures de Robespierre y Lenin (en un pasado no lejano los imitaban de maneras más sangrientas y explosivas), ha sido aplaudida por las peores mafias «sindicales» de la enseñanza asturiana: SUATEA, CC.OO. etc.

Y naturalmente las oficinas electorales del PP han puesto el grito, o el gritito, en el cielo (cielo con minúscula, que es el constitucional, no el cristiano). HazteOír.org ha lanzado una de sus «alertas», tan famosas como inútiles. (Bueno, inútiles para el fin que dicen perseguir; son útiles para atraer incautos, tranquilizarlos y asegurarse de que sigan siendo dóciles ovejas del rebaño constitucional; de paso, hacerse con sus datos y, si es posible, con sus donativos).

La ocurrencia es de verdad intolerable.

La consejera dizque de Educación, Ana González Rodríguez, no debería poder andar tranquila por la calle. Tampoco su caudillo, Javier Fernández Fernández. Deberían temer hasta a sus vecinos. Y ser perseguidos, mortificados y excomulgados por enfurecidos curas trabucaires.

Pero —de momento— no va a pasar nada de eso.

Siendo José Luis Montes Suárez (PSOE) Director Provincial de Educación (1987-1996) ya suprimió los crucifijos y la oración en los colegios e institutos estatales de Asturias. (Algunos «concertados» se unieron por su cuenta a la medida). Más tarde detentó el poder el PP (y el PP-bis, o sea, FAC) tanto en la región como en la nación. ¿Los restauró? No.

Hablando de Navidad, ¿hace cuántos años que la consigna oficiosa, servilmente imitada, es desear «Felices Fiestas» en vez de «Felices Navidades»? Muchos. Décadas. La decoración pública lo exhibe todos los años. ¿Cuántas veces se ha obstaculizado o impedido la instalación de belenes e colegios y en lugares públicos?

¿Hace cuántos años se descristianiza la Navidad llenándola de arbolitos, Santa-Clauses y otras horteradas extranjeras y laicas? El Ayuntamiento de Oviedo, en manos del PP, es veterano en esto. También es veterano (y no es el único: otros destacados ayuntamientos del PP, como el de Villaviciosa, hacen lo mismo) en celebrar sus cutres carnavales no en Carnaval, sino cuando ya ha empezado la Cuaresma.

¿Hace cuántos años que todos los partidos del juancarlismo (PSOE, PP, IU, etc.) secularizaron la fiesta de la Virgen de Covadonga para llamarla «Día de Asturias»?

La lista de burlas y escarnios a la Religión es larguísima.

Hace poco más de un año, el Gobierno (de ocupación) de España, fruto de la mayoría absoluta parlamentaria del Partido Popular, la emprendió con las pocas fiestas religiosas que nos quedaban. (Ya hace años, como hemos recordado en LAS LIBERTADES, los juancarlistas se permitieron suprimir nada menos que el Corpus Christi y la Ascensión). Con pretextos economicistas que ni los más tontos pueden creerse, se «trasladan» la Asunción y Todos los Santos, nada menos.

Ante una provocación así del Gobierno del PP, es natural la reacción del Gobiernín del PSOE/IU.

¡A ver si los del PP van a ser más laicistas que ellos!

¡Integrista el último!

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Declaración del veinticinco de Mayo

mayo 25, 2012


Hace doscientos cuatro años «deliberó la Junta con asistencia del Real Acuerdo, y por el que se celebró en el día de hoy, llevar á efecto el armamento del Exército Defensivo Asturiano, en obsequio de la Religión, de la Patria, y de la común felicidad». La Junta General del Principado de Asturias –la verdadera, la destruida por el liberalismo y el constitucionalismo y ahora burlada por el “Estatuto de Autonomía”– se alzó por Dios, por la Patria y el Rey, contra la Revolución francesa encarnada y operante en las tropas de Napoleón, promotor de la primera Unión Europea; la misma que hoy nos ataca desde Berlín y Bruselas, mediante sus sucursales en Madrid y en Oviedo.

En Oviedo, el Parlamentín que suplanta a la Junta General acaba de elegir a un nuevo agente de Michel Ney, en la persona del socialista Javier Fernández, para hacer como que encabeza los destinos de nuestra pobre región. Tras un año de confusión y fracaso anunciados y buscados, con dispendio electoral repetido por en medio, vuelve la coalición del PSOE e Izquierda Unida más algún aliado ocasional. Aliado que en esta ocasión es el recién estrenado diputado de “Unión, Progreso y Democracia”, engendro jacobino que en Estrasburgo apoya la disolución de los estados nacionales en beneficio de un nuevo estado-nación europeo, y en Oviedo pide la supresión de concejos asturianos y el cierre definitivo de las minas de carbón. Entretanto se ha perdido hasta la Caja de Ahorros de Asturias. El futuro se presenta negro, al ritmo de La Marsellesa.

La Junta Carlista del Principado, que es sucesora y heredera de la Junta General del Principado de 1808, hace anualmente una declaración institucional en esta misma fecha. Como en aquella primera, la situación es hoy casi desesperada. La única esperanza que a los asturianos les queda es la lucha, agrupados bajo la bandera de la Santísima Virgen de Covadonga, contra el legítimo sucesor de José Bonaparte, Juan Carlos, contra el sistema corrupto que éste encabeza y contra sus sicarios entre nosotros.

Oviedo y Mayo 25 de 2012.

Junta Carlista del Principado


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